Comprender y apoyar la regulación emocional en niños con doble excepcionalidad.
- Brooke Olson, BS, OTR/L, BCP, SIPT

- hace 1 día
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Como terapeuta ocupacional pediátrica, una de las preguntas más comunes que escucho de los padres de niños con doble excepcionalidad (2e) es:
"¿Por qué mi hijo tiene reacciones tan exageradas si es tan increíblemente inteligente?"
Los niños con doble excepcionalidad son aquellos que, además de ser superdotados, presentan una o más dificultades de aprendizaje, desarrollo o neurológicas, como TDAH, autismo, dislexia, disgrafía, ansiedad o dificultades en el procesamiento sensorial. Estos niños suelen poseer una creatividad extraordinaria, un vocabulario avanzado, una memoria excepcional o intereses profundos, al tiempo que tienen dificultades con tareas que para sus compañeros resultan sencillas.
Desde la perspectiva de la terapia ocupacional, uno de los desafíos más incomprendidos para los niños con doble excepcionalidad es la regulación emocional.
Los padres suelen describir a sus hijos como personas que "reaccionan de forma exagerada", que "se enfadan por cualquier cosa" o que "se bloquean" cuando cambian las expectativas. Estos comportamientos rara vez se deben a la fuerza de voluntad o la rebeldía. En cambio, suelen ser señales de que el sistema nervioso del niño está sobrecargado y necesita apoyo.
¿Qué es la regulación emocional?
La regulación emocional es la capacidad de reconocer, gestionar y recuperarse de las emociones de manera que nos permita participar con éxito en la vida cotidiana.
Para los niños, esto significa poder:
● Gestionar la frustración cuando las cosas no salen según lo previsto.
● Transición entre actividades.
● Recuperarse después de una decepción.
● Resuelve problemas cuando surgen desafíos.
● Expresa tus emociones de forma segura.
● Mantente concentrado durante el aprendizaje.
● Pide ayuda cuando la necesites.
Estas habilidades continúan desarrollándose hasta bien entrada la edad adulta temprana y dependen en gran medida de la maduración del cerebro y del sistema nervioso.
¿Por qué la regulación emocional resulta tan difícil para los niños con doble excepcionalidad?
Muchos niños con doble excepcionalidad experimentan una discrepancia entre sus capacidades cognitivas y sus habilidades emocionales, sensoriales o de funcionamiento ejecutivo.
Por ejemplo, un niño puede:
● Lee a nivel de secundaria, pero se frustra profundamente al perder un juego de mesa. ● Comprende conceptos científicos avanzados, pero le cuesta empezar la tarea. ● Mantiene conversaciones sofisticadas, pero se siente abrumado por el ruido de un aula llena.
● Crean historias elaboradas pero tienen dificultades para organizar su mochila.
Este perfil de desarrollo desigual puede resultar confuso para padres y maestros. Dado que estos niños parecen muy capaces, los adultos suelen esperar habilidades emocionales que simplemente aún no han desarrollado.
La perspectiva de la terapia ocupacional
Los terapeutas ocupacionales van más allá del comportamiento para comprender por qué un niño tiene dificultades.
La regulación emocional está influenciada por muchos sistemas interconectados, entre ellos:
Procesamiento sensorial
Muchos niños con doble excepcionalidad presentan diferencias en el procesamiento sensorial que afectan a la forma en que interpretan y responden al mundo que les rodea.
Un niño que se siente abrumado por el ruido, las texturas de la ropa, las luces brillantes o las aulas concurridas puede parecer ansioso, irritable u oposicionista cuando, en realidad, su sistema nervioso está trabajando en exceso.
Otros buscan constantemente el movimiento, la presión intensa o el trabajo pesado porque estas experiencias les ayudan a organizar su cuerpo y a mejorar la atención.
Funciones ejecutivas
Las funciones ejecutivas incluyen habilidades como:
● Planificación
● Organización
● Memoria de trabajo
● Flexibilidad cognitiva
● Control de impulsos
● Control emocional
Cuando estas habilidades aún están en desarrollo, las tareas cotidianas pueden resultar abrumadoras, lo que puede provocar arrebatos emocionales que parecen desproporcionados a la situación.
Intercepción
La interocepción es nuestra capacidad para percibir señales internas del cuerpo, como hambre, fatiga, tensión muscular, excitación o ansiedad.
Muchos niños con doble excepcionalidad tienen dificultades para reconocer estas señales hasta que sus emociones se intensifican significativamente. La terapia ocupacional suele incluir actividades que ayudan a los niños a ser más conscientes de lo que su cuerpo les comunica antes de llegar al punto de sentirse abrumados.
Las exigencias socioemocionales de ser superdotado
Los niños superdotados suelen experimentar las emociones con gran intensidad. Pueden mostrar perfeccionismo, una empatía acentuada, un razonamiento moral sólido o frustración cuando sus ideas superan sus capacidades actuales.
Estas características pueden amplificar las respuestas emocionales, especialmente cuando se combinan con TDAH, autismo, ansiedad o diferencias en el procesamiento sensorial.
Señales de alerta que podrían justificar una evaluación de terapia ocupacional.
Si bien todos los niños experimentan emociones fuertes en ocasiones, considere la posibilidad de buscar una evaluación de terapia ocupacional si su hijo con frecuencia:
● Tiene crisis emocionales intensas que parecen desproporcionadas a la situación.
● Se necesita mucho tiempo para recuperarse después de un disgusto.
● Evita ciertas prendas de vestir, alimentos, sonidos o entornos porque le resultan abrumadores.
● Busca constantemente el movimiento, chocar, girar o jugar bruscamente.
● Tiene dificultades con las transiciones a lo largo del día.
● Se siente emocionalmente abrumado por las tareas escolares o las rutinas diarias.
● Parece estar bien en la escuela, pero se desmorona en casa.
● Tiene dificultad para reconocer cuándo tiene hambre, cansancio, ansiedad o sobreestimulación. ● Discute con frecuencia porque las expectativas le parecen rígidas o inflexibles.
● Tiene dificultades para participar en actividades familiares debido a una desregulación emocional.
Estas dificultades no indican necesariamente un trastorno, pero pueden sugerir que el sistema nervioso de su hijo se beneficiaría de un apoyo adicional.
Qué pueden hacer los padres en casa
Fomentar la regulación emocional no significa eliminar las emociones difíciles. Significa, más bien, ayudar a los niños a desarrollar las habilidades necesarias para gestionarlas con éxito.
Establecer la conexión antes de corregir.
Los niños se regulan mejor a través de las relaciones.
Cuando tu hijo esté molesto, concéntrate primero en ayudarle a sentirse seguro y comprendido antes de intentar enseñarle, corregirle o resolver el problema.
Declaraciones simples como:
"Puedo ver que esto es muy difícil ahora mismo."
o
"Estoy aquí contigo."
Ayudan a calmar el sistema nervioso de forma más eficaz que las explicaciones extensas .
Observa los patrones
Lleva un registro de cuándo ocurren los colapsos.
Pregúntate:
● ¿Tenía hambre mi hijo?
● ¿Tuvieron suficiente movimiento hoy?
● ¿Había demasiado ruido en el ambiente?
● ¿Hubo cambios inesperados?
● ¿Las exigencias eran demasiado altas después de una larga jornada escolar?
Los patrones suelen revelar factores desencadenantes que pueden abordarse de forma proactiva.
Incorporar actividades sensoriales diarias
Muchos niños se regulan mejor cuando sus necesidades sensoriales se satisfacen de forma constante a lo largo del día.
Algunos ejemplos son:
● Equipos de juegos infantiles para trepar
● Pistas de obstáculos
● Llevar la compra
● Empujar o tirar de objetos pesados
● Paseos con animales
● Columpiándose
● Excursiones por la naturaleza
● Cavar en el jardín
● Construcción de fuertes
● Yoga
● Respiración profunda combinada con movimiento
El objetivo no es simplemente "quemar energía", sino proporcionar al sistema nervioso experiencias sensoriales que lo organicen.
Crea rutinas predecibles
Los horarios visuales, las cuentas regresivas y las rutinas consistentes reducen el esfuerzo mental necesario para pasar de una actividad a otra.
Saber qué viene después ayuda a muchos niños con doble excepcionalidad a sentirse más seguros.
Enseñar conciencia emocional durante momentos de calma.
Practica la identificación de emociones cuando tu hijo ya esté regulado.
Haz preguntas como:
● "¿Qué sientes en tu cuerpo cuando estás emocionado?"
● "¿Cómo te sientes del estómago cuando estás nervioso?"
● "¿Qué ayuda a que tu cuerpo se sienta tranquilo?"
Esto fortalece la conciencia interoceptiva y proporciona a los niños un lenguaje para expresar sus experiencias.
Celebremos el progreso, no la perfección.
La regulación se desarrolla gradualmente.
En lugar de esperar que tu hijo deje de tener emociones intensas, fíjate en las pequeñas señales de crecimiento:
● Recuperación más rápida
● Pedir un descanso
● Utilizar una estrategia de relajación de forma independiente
● Reconocer las emociones con mayor antelación
● Aceptar ayuda de un adulto
Estos son hitos significativos que indican que el sistema nervioso se está volviendo más flexible y resistente.
Cuándo buscar apoyo adicional
Si los problemas emocionales están interfiriendo con la participación de su hijo en casa, en la escuela o en la comunidad, la intervención temprana puede marcar una diferencia significativa.
Los terapeutas ocupacionales evalúan cómo interactúan el procesamiento sensorial, las funciones ejecutivas, las habilidades motoras, la regulación emocional y la participación en la vida diaria. Al identificar los factores subyacentes que contribuyen a la desregulación, la terapia puede ayudar a los niños a desarrollar estrategias prácticas que mejoren su confianza, independencia y participación en diversos entornos.
Para los niños con doble excepcionalidad, el objetivo no es cambiar su esencia. Su curiosidad, creatividad, intensidad y perspectivas únicas suelen ser algunas de sus mayores fortalezas. En cambio, la terapia ocupacional ayuda a desarrollar las habilidades fundamentales que permiten que esas fortalezas brillen, facilitando así la vida cotidiana.
En Therapeeps Occupational Therapy Services, creemos que cada niño merece sentirse comprendido. Cuando vamos más allá de los comportamientos y apoyamos el sistema nervioso a través de la conexión, la integración sensorial y la participación significativa, los niños pueden aprender mejor, construir relaciones y desarrollarse plenamente, tal como son.
MÁS INFORMACIÓN:
Asociación Estadounidense de Terapia Ocupacional – Información sobre terapia ocupacional pediátrica e integración sensorial.
Kelly Mahler – Recursos sobre interocepción y autoconciencia.
Mona Delahooke – Enfoques basados en el cerebro para comprender el comportamiento infantil.
SENG (Apoyo a las necesidades emocionales de los superdotados): Recursos específicos para familias de niños superdotados y con doble excepcionalidad.
El Centro 2e para la Investigación y el Desarrollo Profesional: Recursos de investigación y educativos centrados en alumnos con doble excepcionalidad.
Referencias:
Asociación Estadounidense de Terapia Ocupacional. (2025). Cerrando la brecha: Integración sensorial y salud mental en pediatría. Occupational Therapy Practice. Analiza la relación entre la modulación sensorial, la regulación emocional y la salud mental, destacando el papel de la terapia ocupacional en el apoyo a niños con dificultades de autorregulación.
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Neihart, M., Reis, SM, Robinson, NM y Moon, SM (Eds.). (2015). El desarrollo social y emocional de los niños superdotados: ¿Qué sabemos? (2.ª ed.). Prufrock Press.
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Silverman, LK (2013). Introducción a la superdotación. Springer Publishing.
Webb, JT, Amend, ER, Beljan, P., Webb, NE, Goerss, J., & Olenchak, FR (2016). Diagnóstico erróneo y diagnósticos duales en niños y adultos superdotados (2.ª ed.). Great Potential Press.



